lunes, 2 de julio de 2012

Aunque su relevancia ha declinado en los últimos años, el catolicismo es la religión predominante y goza de cierta influencia en la sociedad.
Según el censo de 2002, de una población total de 11 226 309 chilenos de 15 años o más, el 69,95% se consideró católico; el 15,14%, evangélico; el 1,06%, testigo de Jehová; el 0,92%, mormón; el 0,13%, judío; el 0,06%, cristiano ortodoxo y el 0,03%, musulmán. El 8,3% se declaró agnóstico o ateo y el 4,39% profesó seguir otra religión.
La Iglesia católica ha estado separada del Estado desde 1925, cuando el presidente Arturo Alessandri y el arzobispo Crescente Errázuriz acordaron separar la Iglesia del Estado chileno en la Constitución. De este modo, concluyó el reconocimiento como religión oficial del Estado, renunciando éste al derecho de patronato que había heredado desde la Independencia, sin la aceptación de la Santa Sede, y consagrando una amplia libertad de culto.
El ecumenismo en Chile es de larga data. En 1970, a solicitud del gobierno y con apoyo del cardenal Silva Henríquez, se modificó el tradicional Te Deum del 18 de septiembre con el fin de transformarlo en una ceremonia de todas las iglesias cristianas a partir de 1971, además de contar con la participación de representantes judíos y musulmanes.
Durante los primeros años del Régimen Militar, las diferentes iglesias cristianas crearon el Comité Pro Paz, que bajo el alero de la Iglesia católica se convirtió en la Vicaría de la Solidaridad en 1976, ganándose el respeto por su defensa de los derechos humanos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario